La Ribera Baja entra en la nueva normalidad
El pasado 21 de junio, Aragón entró de lleno en la llamada ‘nueva normalidad’ que nos deja la crisis del COVID-19, una realidad plagada de incertidumbres en la que sigue siendo fundamental la responsabilidad de todos.
Las medidas básicas siguen siendo el distanciamiento físico de 1,5 metros, el uso de mascarilla es espacios cerrados y siempre que no se pueda cumplir la distancia de seguridad y la higiene y lavado de manos.
Los aforos en hostelería, ocio, comercio y actividades culturales se fijan en el 75% y en 100% en los municipios de menos de 1000 habitantes.
Así, en estos días, los pueblos de la Ribera Baja van a ir caminando hacia el inicio de un peculiar verano con la apertura de las piscinas municipales a partir del 1 de julio (la mayoría de los municipios ya han difundido los precios de sus abonos y la duración de su temporada de este año). También darán comienzo, con bastantes cambios y siguiendo las medidas de seguridad, las ‘divervacaciones’ en la mayoría de las localidades, que tratarán de jugar su papel de apoyo a la conciliación en estas especiales circunstancias.
Por lo demás, y aunque las fiestas patronales están suspendidas con carácter general, los ayuntamientos tratarán de llenar el verano con actos puntuales culturales y de ocio que ya han comenzado a celebrarse en algunos municipios, como el espectáculo de circo para toda la familia que tuvo lugar en Gelsa el pasado sábado 20 de junio a cargo de la Compañía Circo la Raspa.


