fecha actual
Clear Sky

12.36°C

Quinto

El puente sobre la vía del tren vuelve a partir la comarca en dos

El puente sobre la vía del tren vuelve a partir la comarca en dos

El pasado 12 de agosto, la Ribera Baja del Ebro despertó con una mala noticia que, una vez más, tiene que ver con uno de los puentes que unen su territorio. Así, tras las recientes rehabilitaciones urgentes de los puentes de Gelsa y Sástago, esta vez ha sido el puente de Quinto sobre la línea ferroviaria en la A-221, en el punto kilométrico 2,5, el que ha vuelto a partir la comarca en dos, con el consiguiente perjuicio para sus vecinos, empresas y trabajadores.

La Dirección General de Carreteras del Gobierno de Aragón decidió cortarlo al tráfico el 12 de agosto por daños estructurales que implican grave riesgo para la seguridad vial. Desde el pasado 30 de julio ya sólo se circulaba en sentido único, regulando la circulación con un semáforo a la espera de que Ingeniería Reventós -la misma empresa que realizó por procedimiento de urgencia la rehabilitación de los puentes de Gelsa y Sástago- hiciera un primer diagnóstico de la situación de la infraestructura.

En la inspección topográfica llevada a cabo la semana del 26 de julio se detectaron movimientos de cierta importancia, en particular, en los pilares 4º y 5º del puente, lo que motivó la circulación en un único sentido desde el día 30.
Los días 9 y 10 de agosto se llevaron a cabo nuevas inspecciones, con extracción de testigos y catas propuestas que llevaron a los técnicos a proponer a la Dirección General de Carreteras el cierre del puente, ya que los daños observados exceden lo admisible en condiciones de seguridad aceptables.

A partir de ahora, se redactará un informe técnico especializado en el que se evaluará el estado del puente y una solución tentativa para su reparación. Los plazos y las actividades concretas dependerán de este informe, que estará listo, según afirman desde el Gobierno de Aragón, en la primera quincena de septiembre. En él quedará reflejada la intervención a realizar, aunque el director general de carreteras, Bizén Fuster, se atrevió hace unos días a pronosticar que la Ribera Baja volverá a la normalidad “en tres o cuatro meses”.

El corte del puente supone, en el entorno más próximo, el desvío del tráfico por Gelsa, a través de las carreteras A-1105, N-II, A-1107 y N¬232.

En rutas más alejadas, como los vehículos procedentes de Escatrón, el desvío del tráfico ha quedado fijado en la propia carretera A-221, p.k. 27, por la carretera A-224 hasta Híjar y N-232.

Y desde Caspe, en lugar de llegar hasta Quinto por la carretera A-221, el desvío se ha habilitado en el p.k. 52 de la A-221, tomar la carretera A-230 hasta Bujaraloz, N-II, A-1107 y N-232.

Desde el primer momento, el corte ha cambiado de nuevo el día a día de todos los vecinos de la Ribera Baja, que ven con preocupación esta situación y lo que pueda alargarse en el tiempo.

El puente de Quinto, que discurre paralelo al río Ebro y salva la línea de ferrocarril, se levantó en 1985 y ha precisado ya de dos intervenciones, la última de ellas en 2005, cuando tuvieron que acometerse obras de emergencia después de que en noviembre de 2004 se abriese un enorme socavón en la calzada que mantuvo cortado durante meses tanto el puente como la línea ferroviaria.

Esta vez, según el primer informe elaborado, las causas son otras y afectan al tablero sobre el que se asienta la carretera.

Sin embargo, a pesar de lo llamativo que resulta que un puente de solo 36 años haya sido objeto de varios contratiempos, desde la DGA no ven probable que se puedan exigir responsabilidades, y creen que el deterioro está directamente relacionado con el intenso tráfico que soporta la infraestructura.

Lo cierto es que el corte del puente provoca rodeos kilométricos para los vecinos. El más acuciante de ellos, el que hay que dar entre Quinto y Gelsa, que exige recorren 40 km cuando ambas localidades están situadas solo a 5 km de distancia, una circunstancia especialmente dañina para empresas como Placo Ibérica, con sede en ambas localidades y con una constante circulación entre ellas.

La situación se hará más difícil aún en el mes de septiembre, con el comienzo del curso escolar, cuando decenas de estudiantes de muchos municipios tengan que desplazarse hasta el instituto de Fuentes. Mención especial merecen también los servicios sanitarios, ya que los municipios de Gelsa y Velilla pertenecen a la zona sanitaria de Fuentes de Ebro, y tienen allí su Centro de Salud de referencia.

Los alcaldes de la comarca han trasladado a la DGA la necesidad de acondicionar adecuadamente algunos caminos que servirían para acortar los trayectos y que los residentes en la zona ya han comenzado a utilizar, a pesar de no encontrarse en las condiciones más óptimas.

20210817 zafarache sociedad puente via

 

¿Quiénes somos?

976 179 230

Avda Constitucion, 16
50770 Quinto
Zaragoza (España)

Image

Municipal

Comarca

Instagram