El Ebro en la Ribera Baja, refugio de la margaritona, un bivalvo en peligro crítico de extinción
El tramo medio del río Ebro, que discurre también por la Ribera Baja del Ebro, se ha confirmado como un espacio favorable para la supervivencia de la margaritona (Margaritifera auricularia), un molusco de agua dulce catalogado en peligro crítico de extinción en Aragón, en España y en toda Europa.
El Gobierno de Aragón, a través de la Dirección General de Medio Natural, Caza y Pesca, ha participado en un estudio de prospecciones subacuáticas en colaboración con el Ministerio para la Transición Ecológica, TRAGSATEC y la Sociedad Española de Malacología. Estas actuaciones, desarrolladas en el marco del Plan de Recuperación de la margaritona en Aragón, tienen como objetivo localizar nuevos ejemplares y seleccionar áreas críticas para la conservación de la especie.
Los trabajos realizados recientemente mediante buceo científico han permitido detectar cuatro nuevos ejemplares adultos vivos en el cauce del Ebro, a los que se suman otros cinco encontrados en 2024. Estos hallazgos confirman que, pese al fuerte declive sufrido en la última década, el Ebro sigue albergando poblaciones de este valioso bivalvo, incluso en tramos como el de la Ribera Baja, donde las condiciones de hábitat continúan siendo adecuadas.
La margaritona llegó a contar en Aragón con la mayor población mundial censada —más de 6.000 ejemplares concentrados en los canales Imperial de Aragón y de Tauste—, pero actualmente se estima que sobreviven entre 1.000 y 1.500 adultos. Su situación crítica se debe a diversos factores, como la degradación de la calidad del agua y la competencia con especies invasoras, en especial la almeja asiática (Corbicula spp.).
En paralelo, el programa de cría en cautividad en La Alfranca está dando resultados esperanzadores. Los ejemplares nacidos en laboratorio alcanzan ya los 7-8 centímetros de longitud y han comenzado a reproducirse, un hito que garantiza el cierre del ciclo vital y abre la puerta a futuras reintroducciones en el cauce natural.
La presencia de la margaritona en el Ebro es un valor añadido para la Ribera Baja, donde la conservación del río se revela como una prioridad no solo ambiental, sino también patrimonial, ya que este molusco constituye un símbolo de biodiversidad única a nivel europeo.

