Un juego de pistas desvela los secretos de la Plaza de San Pedro del Monasterio de Rueda
La Plaza de San Pedro del Real Monasterio de Rueda se convirtió el sábado 24 de octubre en un gran tablero de juego. La Asociación de Amigos del Real Monasterio de Rueda celebró la segunda edición de su Juego de Pistas, La Plaza de los Cuatro Secretos, una actividad gratuita en la que participantes de todas las edades se acercaron a la historia del cenobio a través de pruebas y retos.
La actividad se organizó en tres turnos de veinte minutos a partir de las 11.00 horas. El recorrido giró en torno a los cuatro puntos cardinales de la plaza, con una prueba distinta en cada uno de ellos.
Una de las paradas estuvo dedicada al reloj solar. Los participantes aprendieron cómo funciona y fabricaron el suyo propio. Allí descubrieron también una peculiaridad del lugar: la Plaza de San Pedro tiene dos relojes de sol.
El Ebro también tuvo su espacio en el juego. A partir de la navegabilidad del río, cada participante tuvo que construir su propia nave. El itinerario incluyó además una prueba de observación sobre la parte y el todo y un taller para diseñar una chapa personalizada. Al terminar, todos los jugadores lograron desvelar el secreto mejor guardado de la plaza.
La asociación explica que el objetivo iba más allá de enseñar el espacio. «Con esta propuesta, queríamos que los asistentes no solo mirasen la Plaza de San Pedro, sino que la viviesen y aprendieran a conocerla de una manera amena y pedagógica, a quererla y a valorarla; en definitiva, a respetarla, fortaleciendo el sentimiento de pertenencia y el gusto por el patrimonio que nos pertenece a todos», señala la entidad.
Lo que más valora la organización es la respuesta de quienes jugaron. «La cara de ilusión de los participantes y comprobar lo mucho que se involucraron en cada una de las propuestas es, sin duda, la mejor recompensa», apunta la asociación, que ya emplaza al público a una próxima edición.
El Juego de Pistas contó con la colaboración de la Comarca Ribera Baja del Ebro, la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ), los ayuntamientos de Escatrón y Sástago y Estíbaliz Varas.








