El Monasterio de Rueda acoge su XIV Concurso de Dibujo y Pintura Rápida con una participación marcada por el entusiasmo y el nivel artístico
El pasado 30 de mayo, el Real Monasterio de Rueda de Ebro volvió a convertirse en un taller al aire libre. La Asociación de Amigos del Real Monasterio de Rueda de Ebro organizó una nueva edición de su concurso de dibujo y pintura rápida, ya en su decimocuarta convocatoria, y el resultado fue, según los propios organizadores, uno de los más vibrantes de los últimos años.
Los participantes llegaron con pinceles, lápices y ceras dispuestos a capturar los arcos, los muros y la luz característica del monasterio. El tiempo acompañó durante toda la jornada, lo que favoreció que cada artista pudiera trabajar con calma y buscar su propio ángulo. El resultado fue un conjunto de obras que, cada una a su manera, ofrecieron una mirada personal sobre un lugar que lleva siglos atrayendo a quienes buscan quietud e historia.
El jurado, formado por Teresa Roche, Ana Artal y Rosa Albácar, tuvo que enfrentarse a una selección complicada. El nivel de las obras presentadas no hizo fácil la deliberación, algo que los organizadores destacaron como uno de los rasgos más positivos de la edición: el concurso crece en calidad cada año.
La jornada no se cerró con la entrega de diplomas y premios. Antes, los asistentes disfrutaron del espectáculo Un cuento lleno de cuentos, a cargo de Lü de Lurdes, una propuesta que sumó otro tono a la tarde y que recordó que el arte, en cualquiera de sus formas, tiene algo de juego y de infancia.
La Asociación de Amigos del Real Monasterio de Rueda de Ebro expresó su agradecimiento a todos los participantes, acompañantes y colaboradores que hicieron posible esta nueva edición, y avanzó que seguirá organizando actividades en torno al monasterio a lo largo del año.




