Los jóvenes del proyecto ‘Come to’ culminan un año de esfuerzo con su viaje a Ámsterdam
Tras meses de trabajo y esfuerzo, 62 jóvenes y sus monitores concluyeron el proyecto ‘Come to Ámsterdam’ del Servicio Comarcal de Juventud. Así, entre el 26 y el 30 de diciembre, este grupo vivió una experiencia única en la capital de los Países Bajos como recompensa a las más de 100 actividades realizadas desde el pasado mes de abril. Estas actividades, de carácter recaudatorio y social, les han permitido autofinanciar su viaje y pasar meses contribuyendo a la dinamización de sus municipios.
El jueves 26 comenzó la aventura con la salida desde la comarca hacia Barcelona, donde embarcaron en un vuelo con destino a Ámsterdam. Tras llegar y acomodarse en el hotel, dedicaron la tarde a visitar la casa de Anna Frank, un lugar cargado de historia que impactó a los participantes. La jornada finalizó con una cena en la zona y el regreso al hotel para descansar.
El viernes 27 arrancó con un juego de pistas en pleno Barrio Rojo, una actividad que les permitió conocer la historia y curiosidades de uno de los lugares más icónicos de la ciudad. Después, almorzaron cerca de la plaza Dam y disfrutaron de un paseo por el centro comercial Magna Plaza. Por la tarde, embarcaron en un crucero por los canales, una de las actividades más esperadas del viaje. La jornada se completó con tiempo libre para explorar lugares como la plaza Nieuwmarkt o la pista de hielo de Museumplein antes de regresar al hotel.
El sábado 28 comenzó con la visita al museo de Van Gogh, donde descubrieron la obra y vida del célebre pintor neerlandés. Posteriormente, pasearon por el Albert Cuyp Market, uno de los mercados más vibrantes de la ciudad, y disfrutaron de tiempo libre para comer. Por la tarde, visitaron el museo Ripley’s Believe It or Not!, que sorprendió a todos por sus exposiciones peculiares. El día concluyó con tiempo libre para cenar y descansar.
El domingo 29 realizaron una excursión a Zaanse Schans y Volendam, dos localidades cercanas que los transportaron al ambiente tradicional de los Países Bajos con sus molinos, casas típicas y paisajes únicos. Por la tarde, regresaron a Ámsterdam, donde pasearon en ferry y tuvieron tiempo libre en Rembrandtplein, otra de las plazas más animadas de la ciudad, que contaba con una pista de hielo que se convirtió en el centro de atención.
El lunes 30 fue el día de regreso. Tras hacer las maletas, realizaron las últimas compras y almorzaron en el aeropuerto antes de tomar el vuelo de vuelta a Barcelona. Desde allí, un autobús los llevó de regreso a la Ribera Baja del Ebro, donde llegaron alrededor de las 21:30 horas, con una experiencia inolvidable a sus espaldas.
Este viaje no solo premia el esfuerzo realizado durante meses, sino que también fomenta la convivencia, el aprendizaje y el conocimiento de otras culturas entre los jóvenes de la comarca. Una vez más, el proyecto ‘Come to’ cumplió su objetivo de ofrecer a los participantes una experiencia enriquecedora y memorable.






