Quinto derriba un antiguo edificio para liberar espacio municipal
El Ayuntamiento de Quinto ha llevado a cabo recientemente la demolición de un antiguo edificio situado en el corazón de una manzana completamente municipal. La construcción, de más de cien años de antigüedad, albergó en su día la central eléctrica que suministraba energía al municipio en los primeros tiempos de la electrificación, y más tarde fue vivienda particular hasta quedar deshabitada.
“El edificio formaba parte de una parcela de unos 500 metros cuadrados que quedaba en medio de la manzana donde se encuentran el centro de día, la peña zaragocista el grupo de teatro, la asociación de pesca y el propio Ayuntamiento”, explica el alcalde, Jesús Morales.
El consistorio adquirió la propiedad en torno al año 2017, por un importe de 120.000 euros. A esta cantidad se suman ahora los 41.000 euros invertidos en la demolición, realizada por la empresa Reformas Álvaro Corral. En total, la operación ha supuesto una inversión aproximada de 170.000 euros.
Aunque por el momento el solar no tiene un uso definido, el Ayuntamiento tiene intención de encargar en los próximos meses un estudio de viabilidad para valorar si ese espacio podría albergar en el futuro una ampliación del centro de día con zona residencial.
“Queremos analizar si el edificio actual podría funcionar como centro de día integrado dentro de una residencia y si con los más de 500 metros cuadrados podríamos habilitar una zona de habitaciones”, explica el alcalde. “La idea es tener ese estudio hecho antes de 2027, para que el próximo equipo de gobierno pueda tomar decisiones con una base firme”.
Morales insiste en que no se trata aún de un proyecto firme: “No queremos crear falsas expectativas. No vamos a construir una residencia mañana. De momento, lo que toca es estudiar si sería viable”.
Aprovechando el interés generado en torno a este espacio, el alcalde ha querido aclarar también en qué punto se encuentra la esperada apertura del centro de día de Quinto.
“El Gobierno de Aragón nos ha enviado ya el listado de modificaciones que habría que realizar para poder abrir. Hemos contratado a un equipo técnico para que lo revise y proponga las actuaciones necesarias”.
Según explica, se trata de un proceso que aún llevará tiempo, ya que habrá que plantear las reformas, remitirlas a la administración autonómica, esperar su validación y redactar el proyecto de obra. Es probable que sea necesario hacer algunas reformas interiores para adaptar el centro tanto para personas válidas como dependientes.
“Es un proceso largo, pero seguimos avanzando. Lo importante es hacerlo bien y que el centro, cuando abra, lo haga en condiciones óptimas”, concluye.

