El campamento de verano de Quinto en Villanúa reúne a 87 personas en su 24ª edición
Del 13 al 23 de agosto, el Club de Tiempo Libre de Quinto ha vuelto a organizar su tradicional campamento de verano en Villanúa, consolidando una cita que, salvo la pausa obligada por la pandemia en 2020, se repite desde 1993. Esta ha sido ya la 24ª edición en este enclave del Pirineo aragonés, aunque la asociación también ha organizado campamentos en otros puntos como El Run o Arbeiza.
En esta ocasión han participado 58 niños y niñas de entre 7 y 17 años, organizados por grupos de edad. A ellos se suman monitores, cocineros y personal de apoyo, hasta un total de 87 personas implicadas en la actividad, muchas de ellas vecinas y vecinos de Quinto. Como es habitual, el equipo de monitores llegó un día antes para preparar el terreno.
El campamento se ha desarrollado en torno a una ambientación temática inspirada en la antigua Grecia, y ha combinado actividades lúdicas con experiencias en plena naturaleza. A pesar de que el aviso naranja por tormentas obligó a suspender varias excursiones de alta montaña y actividades acuáticas, el grupo pudo disfrutar de un programa diverso: visita a las cuevas de las Güixas, circuito de arborismo y tirolinas, salidas a las pozas del río Aragón, excursión a Jaca o subida a la Fuente de Paco.
No faltaron los grandes juegos, las veladas nocturnas, la noche del terror, talleres de cocina y múltiples actividades en la casa, pensadas para reforzar los valores de convivencia, autonomía y diversión en grupo.
Para el alcalde de Quinto, Jesús Morales, el campamento “es un ejemplo de compromiso comunitario y educativo que lleva más de tres décadas ofreciendo experiencias inolvidables a generaciones de jóvenes de la localidad”.

