Sástago: Las peñas, protagonistas de las fiestas más participativas
Sástago vivió sus fiestas de San Roque y la Virgen de Montler entre el 14 y el 18 de agosto, con un programa tan intenso como variado, que los sastaguinos disfrutaron de principio a fin y que incluyó varios actos novedosos que resultaron todo un éxito y aumentaron la participación de las peñas y los vecinos en general.
Antes del comienzo oficial, el día 13, ya se calentaron motores con el torneo Interpeñas de fútbol sala, que reunió en el pabellón de deportes a numerosos equipos de diversas edades que compitieron ante el numeroso público que se reunió para verlos. Finalmente fue el Rayo Vayacaño el que se hizo con el torneo en categoría masculina y el equipo formado por las peñas FDJ, Euralita y ‘Pa q +’ el que ganó la categoría femenina.
El día 14 -y a pesar de la lluvia que no remitió hasta casi el comienzo del acto- tuvo lugar el chupinazo, que este año fue más multitudinario que nunca gracias a la primera ‘puesta del pañuelo’. Así, representantes de 25 peñas de la localidad subieron al balcón del ayuntamiento a colocar su pañuelo representativo en dos largas cuerdas que lucieron durante todas las fiestas simbolizando de esta manera la unión entre todas las peñas de la localidad. Hasta la residencia de ancianos Luis Carlos Piquer -situada en la misma plaza del ayuntamiento- quiso unirse al acto colocando en su fachada su propio pañuelo.
Además, la comisión de fiestas entregó a cada peña que colocó su pañuelo un botijo personalizado con el nombre que sirvió para dar comienzo a otra de las novedades de este año: el concurso ‘Nomepierdoni1’. Así, durante todas las fiestas, las peñas tuvieron que ir subiendo a Instagram fotos en las que aparecieran al menos cinco miembros de esa peña con el botijo en los diferentes actos programados. La iniciativa propició que la participación y presencia de las peñas -sobre todo de las cuadrillas más jóvenes- aumentara de forma muy significativa. Finalmente, los 600 euros de premió tuvieron que repartirse debido al triple empate entre las peñas ‘Pa q +’, ‘el Deskoloke’ y ‘Ni + ni –‘.
El chupinazo concluyó con la salida de los cabezudos -recientemente restaurados- y la charanga ‘El Empujón’. La tradicional mojadina fue más fresca que de costumbre debido a las temperaturas, pero sirvió para pasar un rato muy divertido. También hubo este año concurso de traineras, que contó con la participación de numerosos equipos. Al final, fue la peña Euralita la que se alzó con la victoria. El pregón de fiestas posterior corrió a cargo de los Majos 2024 y del sastaguino Richi Barceló, responsable de eventos de Heraldo de Aragón. En su intervención, el pregonero quiso reivindicar el orgullo de ser sastaguino, revivir algunos de los momentos vividos en la localidad a lo largo de su vida, y llamar a todos los vecinos y vecinas a la participación, a la unidad y a la empatía. Tras el pregón, llegó el multitudinario desfile de carrozas por las calles junto a la charanga ‘El Empujón’. Los músicos de esta tuvieron una tarde muy intensa, ya que por la noche volvieron a recorrer las calles de Sástago antes de que diera comienzo la actuación de la orquesta ‘Vértigo’, que abrió las sesiones de verbenas, aunque la música de la discomóvil posterior no paró ningún día hasta el filo de las 7 de la mañana.
El día de la Asunción comenzó con la bajada de la Virgen de Montler desde su ermita al pueblo. Un buen número de sastaguinos, tras el almuerzo de chocolate y raspao, la esperó junto al puente para participar en la procesión hasta la iglesia y la misa aragonesa, que fue cantada por el coro de Sástago. Ese mismo día, tras el concurso de rabino, las jotas fueron las protagonistas en el concurrido festival a cargo de Ángela Aured y Alberto Remiro. Después, piscolabis y segunda charanga con disfraces -espectacularmente organizada por la peña El Polvo Loco- y sesión de baile a cargo de la orquesta Supersonic, seguida de la discomóvil.
El viernes 16, día de San Roque, comenzó de nuevo con almuerzo, esta vez a base de huevos fritos, que precedieron a la misa en honor al Santo y la procesión con los vecinos engalanados con sus trajes regionales. Tras la misa, tuvieron lugar otros dos actos emblemáticos de las fiestas: el homenaje a los ancianos en el salón de actos de la residencia Luís Carlos Piquer y el vermú popular. Además, el homenaje incluyó este año también el primer ‘bautizo sastaguino’, con puesta de pañuelo a los sastaguinos nacidos en el último año.
Por la tarde, tuvo lugar la cuarta edición del Recorrido de Peñas con charanga y batucada, que fue más multitudinaria que nunca e hizo que los peñistas mostraran sus disfraces y puestas en escena más originales para conseguir hacerse con el título a la mejor parada, galardón que finalmente obtuvo el tándem formado por las peñas Puma y El Desnivel. El recorrido acabó en la plaza de la Dipuación con un tardeo muy divertido a cargo del grupo ‘Teem deluxe’. Después, la música la puso la discomóvil ‘Super Boom club’.
El día 17 se inició con el típico almuerzo de huevos fritos y el concurso de pesca. A mediodía, el pabellón de festejos se llenó de gente para celebrar una nueva edición de la paella popular, que esta vez estuvo seguida de una tarde de juegos variados para todas las edades y de los concursos de tiro con carabina y de cortadores de jamón, otra de las novedades de ese año. Finalmente, la peña FDJ se alzó con el premio a la presentación, Arturo Moreno fue el que más se acercó a los 200 gramos de corte, y la peña Nanay se llevó el premio a la rapidez en cortarlo.
Después, el recorrido de la charanga organizado por la peña Nacional III con fiesta mexicana incluida precedió como siempre a la sesión de baile, que esa noche corrió a cargo de la orquesta Avenida Sur y la discomóvil.
El día 18 también hubo almuerzo. El reparto de panes benditos se realizó esta vez desde las piscinas municipales y -a pesar del aire- se pudo disfrutar durante todo el día de un parque acuático. Por la tarde, peñas y grupos de amigos se afanaron con la carne y las patatas para preparar la tradicional cena popular de calderete. El ganador fue la peña ‘El Desnivel’. La mejor sangría del concurso fue la elaborada por la peña Nacional III. Pero todos aprovecharon la cena para recuperar fuerzas antes del espectáculo de fuegos artificiales y la última charanga. Después, la discomóvil se encargó de ponerle decibelios a esa última noche. En el descanso, la comisión de fiestas quiso agradecer la colaboración de las peñas con la entrega de una placa, en reconocimiento a su colaboración desinteresada. “Ha sido un año duro -explicaron desde la comisión- pero creemos que hemos dado lo mejor de nosotros mismos y que la gente ha respondido. Y estamos muy contentos, porque la implicación es fundamental. En los pueblos pequeños, si no arrimamos todos el hombro las cosas no salen adelante”.
Ya de madrugada, la traca puso fin a cinco días de unas fiestas que sastaguinos y visitantes han vivido con muchas ganas y que han sido todo un éxito de participación “gracias al gran trabajo de la Comisión y a la implicación de las peñas”, explica el alcalde de Sástago, Jorge Casanova.















