Sástago celebra los 17 años de historia de la residencia Luis Carlos Piquer con actividades intergeneracionales, jotas y convivencia
Sástago ha conmemorado el XVII aniversario de la residencia de mayores Luis Carlos Piquer con una programación cargada de emotividad y participación vecinal. Del 6 al 8 de mayo, usuarios, familias, trabajadores, vecinos del municipio y representantes institucionales se dieron cita para celebrar casi dos décadas de cuidados, atención y compromiso con las personas mayores del municipio.
Las actividades comenzaron el 6 de mayo, con un taller intergeneracional en colaboración con el colegio Daniel Federio de Sástago. Niños y mayores compartieron una jornada al aire libre en la que plantaron semillas de flores y césped en pequeñas macetas. La propuesta, sencilla pero simbólica, buscaba precisamente eso: sembrar vínculos entre generaciones distintas a través del respeto por la naturaleza y el trabajo conjunto. El resultado fue una mañana llena de sonrisas, aprendizaje mutuo y momentos compartidos que quedarán en la memoria de ambos grupos.
La jornada del miércoles, 7 de mayo, estuvo marcada por el sabor y la ilusión. La residencia organizó una cata de tapas en la que no faltaron la creatividad culinaria ni las ganas de compartir. A continuación, se celebró un bingo especial, uno de los momentos más esperados por los usuarios, que sirvió además como escenario para una votación popular: la elección del Majo y la Maja 2025, figuras que representarán al centro en actos y celebraciones durante todo el año. El proceso de elección contó con la participación activa de residentes, trabajadores y familiares.
Como colofón, el jueves 8 se celebró una merienda especial en la que se reunieron usuarios, familiares, amigos, vecinos del municipio y miembros de la corporación municipal. Fue un acto cargado de cercanía y agradecimiento, donde las palabras cedieron el protagonismo a los gestos y a la música. La actuación del grupo local de jotas puso el broche de oro a tres días de celebración con un repertorio tradicional que llenó de alegría el salón principal de la residencia.
Desde la dirección del centro, se quiere agradecer públicamente la colaboración desinteresada de todas las personas que han hecho posible esta celebración: trabajadores, voluntarios, familiares, alumnado, profesorado y artistas locales. “Son 17 años de historia que no se entenderían sin el respaldo de todo un pueblo”, destacan.
La residencia Luis Carlos Piquer, inaugurada en 2007, continúa consolidándose como un referente de atención y humanidad en el cuidado de los mayores en la Ribera Baja del Ebro. Iniciativas como la vivida estos días son un reflejo del espíritu con el que nació este proyecto: ofrecer un hogar en el que las personas mayores puedan sentirse acompañadas, cuidadas y respetadas.





