Las obras de la variante de Sástago comenzarán este verano
El pasado 11 de junio, dos representantes de la UTE que llevará a cabo las obras del itinerario 1 Bajo Aragón del Plan Extraordinario de Carreteras del Gobierno de Aragón -entre cuyas actuaciones se incluyen las obras de la A221- se desplazaron a Sástago para explicar a los vecinos cuál será el trazado y las principales características de la variante, una obra que sacará el tráfico pesado del casco urbano de la localidad, pero que ha levantado polémica en el municipio, debido fundamentalmente a que el nuevo trazado atravesará una zona de huerta recreativa, un hecho que ha posicionado en contra de la variante a una parte del vecindario y de los 209 propietarios afectados, que firmaron las actas previas de expropiación forzosa entre los días 4 y 7 de junio.
Los responsables de la concesionaria explicaron que el proyecto inicial data del año 2009, pero que fue en el 2021 cuando el Gobierno de Aragón decidió apostar por una nueva variante en vez de por la mejora de la travesía existente que se había planteado hasta el momento. Sin embargo, ese proyecto inicial de 2021 también ha sufrido importantes modificaciones: “La variante se ha proyectado lo más alejada posible del río, por las afecciones medioambientales, y elevando la cota del terreno. Inicialmente el proyecto conectaba la variante con la travesía actual, pero después de conversaciones con el ayuntamiento se decidió modificar eso y mejorar los entronques, para que en todo momento se permitiera acceder o salir del municipio, viniendo desde La Zaida o viniendo desde Escatrón. La velocidad de la travesía estará limitada a 50 kilómetros por hora, y se ha mejorado tanto el trazado como la señalización. También se ha atendido otra de las principales reivindicaciones del ayuntamiento, que era la que tenía que ver con el riego. Antes, todas las acequias se conectaban subterráneamente por debajo de la variante, pero, tras conversaciones con la comunidad de regantes, se ha decidido sustituir todos y cada uno de los cruces por un único cruce a través del cual se distribuye a todas y cada una de las subparcelas, de tal manera que todas las parcelas, tanto las que queden en un lado como en otro, mantendrán su derecho a riego. También se ha redefinido un camino de servicio que permitirá el acceso a todas las fincas. Además, habrá seis cruces superiores y, pegada al enlace de Escatrón, una zona de drenaje por la cual podrán pasar vehículos, por lo que la permeabilidad entre un lado y otro de la carretera está asegurado”, explicaron los responsables de la obra.
Ante las preguntas de los vecinos, los técnicos aseguraron también que la estabilidad de la carretera está asegurada en caso de inundación. “Se dispondrá una escollera y también el drenaje correspondiente. Nosotros, además de construir esta carretera, vamos a quedarnos 25 años a mantenerla, por lo que a los primeros que nos interesa que la carretera esté en buen estado es a nosotros, porque, en caso contrario, la DGA dejará de pagar está concesión”, añadieron.
Algunos vecinos volvieron a manifestar su malestar por no haber sido informados convenientemente del periodo de alegaciones al proyecto -que tuvo lugar entre el 15 de mayo y el 12 de junio de 2023- y consideraron que la información que se les ha proporcionado sobre el proyecto desde la Administración ha sido insuficiente y que perderán sus parcelas por un valor inferior al real. Por su parte, el alcalde de Sástago, Jorge Casanova, reiteró el compromiso del ayuntamiento de poner en contacto a los afectados con propietarios de otras parcelas en otros lugares del municipio, para posibilitar que todo el que quiera seguir cultivando su pequeño huerto pueda hacerlo.
Los técnicos apuntaron también que las casas y la nueva variante estarán a una distancia mínima de 6 metros, y que la vía contará con 8 metros de ancho, con un carril por sentido de 3,5 metros. El proyecto ya se encuentra entregado y está siendo supervisado por los técnicos del Gobierno de Aragón, por lo que la previsión es que la obra -que abarcará el tramo que va hasta el puente de Escatrón y mejorará el trazado de varias curvas- comience entre los meses de julio y agosto. La actuación incluirá la mejora del firme desde Quinto, incluyendo también la travesía de La Zaida. La duración total de la obra oscilará entre los 12 y los 14 meses.
Firma de contratos con las concesionarias
Al día siguiente de esta reunión en Sástago, el 12 de junio, la Sala de la Corona del Edificio Pignatelli acogió el acto de firma de contratos del Plan Extraordinario de Carreteras (PEC) con las 11 empresas concesionarias. Esta firma supuso el pistoletazo de salida a unas obras que darán comienzo este verano y renovarán en total más de 1.700 kilómetros de la Red de Carreteras de la Comunidad Autónoma de Aragón. El plan contempla también -además de la de Sástago- la construcción de las variantes de Valderrobres, Binéfar, Monzón, Sariñena y Mora de Rubielos, algo que, según apuntó el consejero Octavio López, contribuirá “a pacificar las travesías en estas localidades, aumentando, por tanto, la seguridad de sus habitantes, que emprenderán una convivencia más amable con el tráfico rodado y que verán reducidos considerablemente sus niveles de ruido y contaminación”, señaló el consejero de Fomento, Vivienda, Movilidad y Logística.
Previamente al discurso del consejero, intervino el director general de Carreteras e Infraestructuras, Miguel Ángel Arminio, que mostró su agradecimiento al consejero de Vertebración del ejecutivo anterior, José Luís Soro, y al exdirector general de Carreteras, Bizén Fuster, por el trabajo que ambos iniciaron en la pasada legislatura con este Plan Extraordinario de Carreteras que “conseguirá dar la vuelta al estado de más de 1700 kilómetros de la red viaria aragonesa como si de un calcetín se tratara, para que, desde el primer trimestre de 2027, conducir por estas vías sea una experiencia bien distinta a la actual” afirmó.
También explicó que el PEC contempla un modelo concesional por el que serán las propias empresas adjudicatarias las encargadas de realizar su adecuado mantenimiento posterior en base a criterios de calidad, siendo ésta “condición sine qua non para que perciban el total de la asignación prevista, que en su conjunto y a lo largo de los 25 años podrá superar los 2.600 millones de euros”.

