Escatrón revive su pasado islámico con una exitosa jornada morisca
Con motivo del 500 aniversario de la conversión forzosa de los mudéjares de Aragón, la Asociación Cultural Lorros organizó el pasado 24 de mayo una jornada conmemorativa que logró reunir a vecinos y visitantes en torno al rico legado islámico de Escatrón.
La plaza de San Roque se transformó por completo gracias al trabajo del Taller de Empleo y la colaboración vecinal. Banderas, telas y una cuidada decoración convirtieron el espacio en un auténtico mercadillo medieval, con puestos, carpas y, sobre todo, un ambiente de encuentro entre culturas.
Uno de los puestos más concurridos fue el de la Asociación de la Mezquita, que ofrecía postres árabes y té. La afluencia superó las expectativas, y muchos aprovecharon para disfrutar tanto de sabores actuales como de aquellos que remiten a nuestros antepasados, justo antes de iniciar la visita guiada por el barrio morisco.
Durante el recorrido matutino, el historiador Rubén Espinosa desgranó, de forma amena y didáctica, el urbanismo islámico que todavía se conserva en la localidad. A través de ejemplos y comparaciones con otros lugares similares, logró captar el interés de las cerca de doscientas personas que participaron en la actividad.
Al regreso a la plaza, el escritor local David Rozas ofreció una breve exposición sobre la expulsión de los moriscos de Escatrón, tema central de su última novela. A continuación, el artista y restaurador Toño Rapa dio vida al personaje ficticio de Juan de Maranyen, un escribano morisco, para impartir un taller de caligrafía medieval y de aljamía que atrajo tanto a adultos como a niños. Rapa fue también el autor de los numerosos carteles de cartón pluma colocados junto a las losas y placas actuales de las calles, en los que se recordaban los nombres antiguos que tuvieron durante la época morisca.
Ya por la tarde, la recreación histórica de la proclamación de la Pragmática Sanción de Conversión Forzosa de 1526 fue uno de los momentos más destacados de la jornada. La plaza de San Roque, rebautizada simbólicamente como Plaza de la Cristiandad Nueva, volvió a llenarse de público. Lorros y vecinos, caracterizados como personajes de la antigua aljama, un emisario real y monjes del Monasterio de Rueda, ofrecieron una representación que sorprendió y emocionó a los asistentes.
El aplauso final, largo y sentido, animó a los participantes a seguir involucrándose en futuras actividades, dejando clara la intención de convertir esta primera jornada morisca en un evento de referencia que se prolongue en el tiempo.
Asociación Cultural Lorros




