Escatrón celebra unas fiestas de Santa Águeda extraordinarias con alta participación y un broche musical de lujo
Las fiestas de Santa Águeda de Escatrón han vuelto a brillar con fuerza en 2025. Aunque la festividad cayó en mitad de la semana laboral, la organización y la entrega de los vecinos han convertido la celebración en un acontecimiento memorable. Gracias al esfuerzo del equipo dirigido por Jesús Yubero, como Mayordomo, y Pili Clavero, como concejala de Cultura, los escatroneros han disfrutado de una programación variada y de calidad, con una participación masiva en cada uno de los actos.
El ambiente festivo se empezó a respirar días antes con los actos previos, entre ellos el homenaje a los ancianos, la Presentación y la recogida de la leña. Pero el verdadero pistoletazo de salida lo dio el pregonero, José María Yubero, el martes 4 de febrero. Su discurso, cargado de emotividad y humor, precedió al tradicional chupinazo, marcando el inicio oficial de los festejos.
Desde ese momento, la actividad no cesó. El desfile de carrozas llenó de color las calles, seguido del esperado vermú en el pabellón Santa Lucía. La jornada continuó con las Vísperas y la Salve en la ermita, el Baile de la Cinta y la primera de las hogueras nocturnas, una tradición que reunió a vecinos y visitantes en torno al fuego antes de trasladarse al polideportivo para bailar al ritmo de la orquesta.
El acto central, la Procesión de las Panbenditeras, se celebró el miércoles 5 de febrero, día de Santa Águeda, bajo un sol radiante. Declarada Bien de Interés Cultural, la procesión es uno de los momentos más singulares de la festividad. Desde primeras horas, la Banda de Música de Gelsa recorrió las calles del municipio, anunciando el gran día. A las 10.30 tuvo lugar la recogida de canastillos y alforjas en el pabellón Santa Lucía, donde Jesús Yubero realizó el reparto previo al inicio de la comitiva religiosa.
A las 11.30, el busto de Santa Águeda salió en procesión, escoltado por los escopeteros, cuyas salvas resonaron en honor a la patrona, evocando la tradición traída por los soldados escatroneros que regresaron de los Tercios de Sicilia hace siglos. Junto a ellos, las mujeres ataviadas con la indumentaria tradicional portaron sobre sus cabezas las emblemáticas canastillas con los panes benditos, acompañadas por los danzantes del paloteado, las autoridades y numerosos vecinos. Tras la solemne Misa Baturra, llegó el turno de la jota aragonesa con cantadores de primer nivel, un acto que reunió a un público entregado.
La jornada continuó con el reparto de los panes benditos por todo el pueblo, acompañados por la música de la Banda, y por la tarde, con la tradicional "cena de la patata", un evento gastronómico que cada año gana más adeptos.
Lejos de decaer, el ambiente festivo se prolongó hasta el fin de semana. Si en ediciones anteriores la hoguera del Barranco marcaba el final de las fiestas, este año quedaba todavía un plato fuerte: el concierto de David Bustamante, que llegó a Escatrón dentro de su "Tour Inédito". La actuación del cantante congregó a numeroso público, incluyendo visitantes de otras localidades, que abarrotaron el recinto en una noche inolvidable.
El domingo, la Film Symphonic Rondalla puso el broche de oro a la celebración con un espectáculo musical que reunió a más de 130 músicos, entre ellos, los de la orquesta laudística de Escatrón, Sástago e Híjar, dirigidos por Ángel Marín. Durante casi dos horas, interpretaron un repertorio de temas de la factoría Disney acompañado de efectos de luz, sonido y proyecciones, logrando un lleno histórico en el polideportivo.
La edición de 2025 ha destacado no solo por la cantidad y calidad de sus actos, sino también por la participación de los vecinos y la afluencia de visitantes. El esfuerzo de Jesús Yubero, Pili Clavero y todos los colaboradores ha hecho posible que estas fiestas se recuerden como unas de las más especiales de los últimos años.
















