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Armando Mateos: “Las empresas no son otra cosa que personas que trabajan juntas por un objetivo”

Armando Mateos: “Las empresas no son otra cosa que personas que trabajan juntas por un objetivo”

El director general de Itesal, Armando Mateos, reunió a la salida del verano a la práctica totalidad de la plantilla de Pina de Ebro para presentar la estrategia con la que la empresa afronta los próximos años. Cinco proyectos —Segura, Personas, Eficientes, Crece e Inspira— ordenan ese plan. En esta entrevista, Mateos repasa el estado de la compañía, con 197 trabajadores en Pina, un 71% de aluminio reciclado y una exportación que sostiene pese a la caída de Francia, y analiza, como presidente de AIRBE, los retos de la industria de la comarca.

El encuentro con la plantilla lo celebrasteis esta vez en la propia planta de Pina, y no fuera como en otras ocasiones. ¿Qué balance haces?

Nos reunimos siempre dos veces al año, a la salida del verano y en Navidad. La de Navidad es más festiva, y esta la solemos emplear para reforzar la cultura de la empresa. En este caso la hemos dedicado por completo a hablar de estrategia, porque estamos en una situación de mercado muy convulsa: después de la pandemia llegó el momento inflacionario y ahora los efectos de la guerra, que han provocado una revolución en los suministros y los precios de nuestro sector. Nos parecía un buen momento para explicar a la plantilla dónde estamos y cómo la empresa va a seguir forzando su presencia en el mercado. Por eso la hicimos aquí, en la fábrica, para los casi 200 trabajadores de Pina y con contenidos muy estratégicos.

Has hablado siempre de poner a las personas en el centro de la evolución de Itesal. ¿Cómo se traduce eso, más allá del discurso, en las decisiones del día a día?

Al final las empresas no dejan de ser conjuntos de personas que tienen que trabajar juntas por un objetivo, que es el de la empresa. Si se consigue el objetivo de la empresa, los objetivos personales estarán más cerca de conseguirse. De hecho, uno de los cinco pilares que presentamos son las personas. El primero es Itesal Segura, porque sin seguridad no puede haber producción, ni productividad, ni calidad. El segundo es Itesal Personas, porque cuando hay seguridad podemos trabajar en ofrecer oportunidades, puestos de trabajo continuados, desarrollo profesional y formación. En este mundo de la tecnología y la inteligencia artificial vamos a necesitarlo más, porque habrá puestos que se eliminen o se modifiquen, y queremos formar a profesionales nuevos para que todo el mundo siga teniendo cabida, aunque a veces en puestos distintos.

Dentro de ese pilar de personas se sitúa Itesal Futura, que ya mencionabas en la entrevista de 2025.

Itesal Futura está centrado en captar personas jóvenes. Y cuando digo jóvenes no me refiero solo a gente de 22 años, sino a personas de edades que puedan llevar a Itesal los próximos 15, 20 o 30 años. No digo solo talento, sino personas, personas que puedan empujar la empresa en los próximos años y a las que nosotros nos comprometemos a desarrollar, a formar y a forjarles un futuro.

Itesal Segura es un nombre nuevo, aunque la seguridad laboral siempre ha sido una prioridad para vosotros. ¿Qué balance haces?

Le hemos dado un nombre porque así la gente lo recuerda. Llevamos muchos años hablando de seguridad, pero ahora queremos decirlo con claridad: Itesal es una empresa segura. Y ese pilar solo puede tener un objetivo: accidentes cero. En una empresa fabril no es sencillo, pero trabajamos para que todo el mundo sepa lo que tiene que hacer. Yo lo resumo en ‘parar, mirar, ver’ —que son cosas distintas—, pensar y pedir ayuda cuando sea necesario. Es mucho trabajo preventivo. Cuando hay un accidente, la empresa tiene un problema de absentismo, pero sobre todo lo tiene el trabajador, porque llega a casa mal. A mí me duele más el daño personal, porque las empresas somos responsables de que la gente vuelva a su casa como ha venido, sana y salva.

En Itesal Eficientes, ¿en qué procesos estáis trabajando para ganar productividad? ¿Sigue relacionado este trabajo con la inteligencia artificial que mencionabas el año pasado?

Con eso y con muchas más cosas. La eficiencia tiene que ver, primero, con que los procesos sean ordenados y no tengan operaciones superfluas, esas que se hacen y que al cliente no le aportan nada. Eso vale tanto para lo productivo como para lo administrativo. La tecnología ayuda, y la inteligencia artificial nos va a ayudar, pero yo creo que antes de implantarla hay que pensar mucho si el problema se puede resolver sin ella, porque muchas cosas se resuelven con orden, método y herramientas más sencillas. Se trata de eliminar todo proceso superfluo, reducir costes de no calidad y ser más productivos. El mercado tiene mucha oferta de todo, y la capacidad adquisitiva del consumidor ha bajado por la inflación. O somos más competitivos, o llega un momento en que el cliente tiene que priorizar qué compra.

El quinto pilar es Itesal Inspira, que sitúa el aprendizaje y el conocimiento como motor de transformación.

Itesal Inspira tiene que ver, sobre todo, con la marca. Estamos convencidos de que una empresa que no tiene marca, en cierto modo no existe. Se trata de saber contar y vender fuera lo que hacemos y el valor que damos a la sociedad para que elija nuestro producto. Pero no se puede construir una marca hacia afuera sin construirla hacia adentro. El primer escalón siempre es que el propio empleado se crea la empresa en la que está. Eso lo llamamos sentido de pertenencia: ese compromiso, esa implicación. Si los trabajadores están convencidos de la empresa, a mí me es mucho más fácil salir a contar sus bondades. Itesal Inspira es lo que envuelve a los otros cuatro pilares —seguridad, personas, eficiencia y crecimiento— para hacer una empresa sostenible en el tiempo.

La plantilla ha crecido en los últimos años. ¿En qué punto estáis?

En Pina estamos en 197 personas y seguimos intentando crecer. Hemos crecido porque estamos introduciendo canales de venta nuevos que antes no teníamos, y eso requiere personas específicas. Dentro de la convulsión del año, hasta ahora estamos trabajando bien: el nivel de venta y de producción no se está dando mal. Otra cosa son los márgenes, porque el mercado aprieta mucho y es muy difícil mantenerlos.

En la entrevista de 2025 hablabas de que Francia frenaba el crecimiento y de la incertidumbre por los aranceles de Trump. ¿Cómo ha evolucionado?

Los países a los que exportamos —Inglaterra, Francia y sobre todo Alemania— están pasando momentos duros. Y España está en un proceso inflacionario mayor que el de ellos, así que nuestros costes suben más deprisa y nos cuesta más exportar. El tema de los aranceles es importante: al haber aranceles de entrada en Estados Unidos, hay empresas que han dejado de exportar allí y vienen a trabajar aquí, con lo que aumenta la competencia. Hay un factor que nos favorece, y es la huella de carbono. Las empresas que importan aluminio de fuera de la Unión Europea tienen un impuesto por la huella de carbono con un impacto importante en el coste. A Itesal no le afecta, porque conseguimos el aluminio de suministradores españoles, fundamentalmente, o de uno europeo que fabrica todo con energía renovable. En ese sentido salimos favorecidos.

Hace un año hablabas de una exportación del 35% con el objetivo de llegar al 40%. ¿Lo habéis conseguido?

Pusimos los recursos para ir hacia ese 40%, pero coincidió con la bajada de Francia e Inglaterra, y eso nos ha dejado en un porcentaje de entre el 30 y el 34%. Eso sí, estamos exportando algo más de toneladas que el año pasado. Lo que ha faltado este año es estabilidad, y las empresas la necesitamos. Empieza la guerra y todo se convulsiona; hace dos meses parecía que terminaba, pero en este momento sigue sin haber estabilidad. No sé si algún día la tendremos.

¿Sigue avanzando el peso del aluminio reciclado en la producción? En 2025 estaba en el 65%.

Sigue avanzando, porque es la gran herramienta que tenemos para reducir la huella de carbono, y las empresas tenemos instrucciones europeas que nos obligan a reducirla: en 2027 van a empezar a cobrar por ella. En este momento estamos en el 71%. No es fácil mejorar eso, porque para hacer aluminio reciclado se necesita chatarra, y la chatarra no es infinita. Creo que tenemos margen hasta el 73 o el 74%, pero no mucho más. Somos la empresa de España que mejor huella de carbono tiene en ese sentido, porque es la que más aluminio reciclado emplea; otras se mueven en niveles del 45 o el 50%. A eso se suma que tenemos ya un millón y medio de euros invertido en placa fotovoltaica, y la inversión que viene es de 600.000 euros, pendiente del visto bueno del ayuntamiento.

Como presidente de AIRBE, el año pasado hablabas de la importancia de la rotonda de la A-68 para la industria de la zona. Ya está inaugurada. ¿Ha supuesto una diferencia?

La aparición de la rotonda a la salida de Zaragoza es un antes y un después. Yo vengo de Zaragoza todos los días, y antes había unos atascos enormes que ahora no existen. Pero el atasco no es solo una cuestión de tiempo, es una cuestión de seguridad. Aquella rotonda, tal como estaba, era un factor de inseguridad enorme: estaba muy cargada y salir a ella era temerario. El cambio es fundamental.

Queda el tramo entre El Burgo y Fuentes, que sigue en obras. ¿Qué va a suponer cuando esté terminado?

El que acabe el desdoblamiento de ese tramo va a dejar una llegada hasta Pina estupenda, y no solo por el ahorro de tiempo. La seguridad es lo esencial: cuántos accidentes ha habido en la carretera, sobre todo en el tramo que va de Fuentes a Zaragoza. Es una obra de envergadura. Veo avanzar las obras, van rápido. Se habla de 2027, pero el año es muy largo. Creo que la espera merecerá la pena, seguro.

También hablabas de organizar una feria de empleo organizada desde AIRBE para atraer y retener talento. ¿Sigue en marcha?

El año pasado teníamos ese proyecto, pero tuvimos inconvenientes de fechas y de contar con las empresas y la infraestructura necesarias. La idea sigue en la mesa, aunque este año no la vemos viable, y veremos si en las reuniones donde se prepare 2027 podemos acceder a ella. Mientras tanto, nos hemos sumado a ferias de empleo de instituciones como San Valero, la Cámara o el propio ayuntamiento, y hemos hecho mucho trabajo con el instituto de Fuentes. Con el instituto hacemos muchas sesiones para contar a los chavales lo que es la vida empresarial y que conozcan las empresas de la zona y las alternativas que tienen. Con San Valero trabajamos en sesiones formativas muy prácticas para quien quiera incorporarse.

Está también el proyecto Ribera en Red, lanzado por AIRBE hace poco más de un año, que busca atraer al comercio pequeño y al autónomo.

Uno de los fundamentos de AIRBE es vertebrar el territorio en el que se mueve. Vertebrar quiere decir que haya relación entre las localidades para hacernos atractivos y que las empresas dispongan de materia humana suficiente para trabajar. Hace falta vivienda, y cada localidad intenta resolverlo, pero nosotros trabajamos en fortalecer el comercio, porque una población sin comercio no tiene atractivo. Gracias a Ribera en Red hay gente joven entrando en ese tipo de comercio, en negocios de emprendimiento. Porque cuando hablamos de empresa no hablamos solo de empresas como Itesal: un autónomo es una empresa, tenga o no trabajadores, y un comercio también. El objetivo fundamental es conectar a ese comercio y a ese autónomo con el usuario, porque es la única manera que tienen ambos de sobrevivir.

Volviendo a Itesal, hablabas de nuevas inversiones para el final de este año y el que viene.

Seguimos con inversiones en modernización. Ahora estamos terminando una de casi 500.000 euros que moderniza una parte de la producción de extrusión. Además, trabajamos en un proyecto de almacén inteligente. Podré dar más información más adelante, pero, en caso de salir adelante, será un proyecto ambicioso que no tiene nada que ver con medio millón de euros. Está basado en obtener seguridad en el trabajo y rapidez en la preparación de materiales para llegar antes al cliente. Movemos más de 1.500 toneladas de perfil de una manera semiautomática, y queremos automatizarlo bien. Es un proyecto de implantación que necesita un año, año y medio, y creo que lo tendremos preparado para principios del año que viene.

Itesal cumple 34 años. Si tuvieras que resumir en una frase hacia dónde quieres llevar a la empresa en los próximos años, ¿cuál sería?

Itesal tiene ahora 34 años y la estamos conduciendo hacia los siguientes 34. Por eso trabajamos en Itesal Futura, en captar personas jóvenes que puedan empujar la empresa, y en las inversiones necesarias para lograrlo, porque una empresa es un equilibrio de personas, inversiones y mercados. Estamos construyendo la Itesal de los próximos años. Mi responsabilidad es construirla y rodearme de las personas que la empujen. No sé si desde dentro veré cómo avanza, pero me gustaría verlo con la gente nueva que la está levantando.

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